
Si quiere usar el Metro, por favor, considere lo siguiente:
1.- Báñese: No hay nada peor que subirse al tren y ser golpeado por un hedor a pies y axila. Incluso hay gente que no se lava sus partes privadas y se nota. ¡Puaj!, recuerdo cuando tuve que agacharme a recoger mi maletín del piso y casi me desmayo.
2.- Perfúmese. Tanta gente en el vagón genera un microclima caluroso y húmedo que nos hace transpirar. Y sentir el olor a transpiración de las 6 personas que van pegadas a ti no es grato. Es tan fácil echarse un poquito de colonia, y deja el ambiente tan agradable. Los hombres son muy dejados, las mujeres siempre destacan aquí.
3.- Lávese los dientes. Si va a hablar o bostezar, procure haberse lavado los dientes. Dragones no, por favor.
4.- Sea gentil. Si ha de moverse, pida permiso. Si por alguna frenada o movimiento del tren pasa a llevar a alguien, no le atribuya la culpa al conductor y pida disculpas. Si le empujan y con ello empuja a otro, pida disculpas. Si puede dar el asiento, cédalo. Si puede llevar el bolso de alguien, ofrézcaselo. Pequeños detalles que pueden hacer un mejor día.
5.- No culpe a otros. Si va atrasado, no es culpa del que va adelante así que no lo rete si se demora en darle la pasada o en moverse. No reclame en voz alta, habla mal de usted. No le saque la madre al que lo apura. Si va atrasado, no golpee el piso, no se agarre la cabeza ni mira el reloj diciendo algún garabato: nada de eso le hará llegar antes. Resígnese, y trate de apurarse cuando esté en su facultad hacerlo (es decir, cuando dependa de sus pies)
6.- Deje bajar. ¡Nunca falta la típica señora que se pone justo en la mitad de la puerta y en vez de dejar salir se pone a empujar! (¿Será la Señora Juanita?) ¿Tanto cuesta ponerse a los lados y dejar salir del tren? Próxima señora que me impida salir, no la voy a dejar entrar, por mensa.
7.- Hable para usted. A nadie le interesa saber lo que hizo la noche anterior con la Kelly Vintage , ni menos el condorazo del Guatón Jiménez con el jefe. Nadie quiere saber lo que habla por teléfono, y si hay gente estudiando en el vagón molesta. Por favor, si va a hablar, hágalo para usted y su interlocutor. Los periodistas de LUN no usan metro.
8.- Defienda a las mujeres. Si nota que una mujer está incómoda, pregúntele discretamente que le sucede, puede que estén abusando de ella. Es nuestra responsabilidad como hombres cuidar a las mujeres, de forma limpia y prudente. No nos hagamos los desentendidos si notamos algo sospechoso, y actuemos. Piense en lo bueno que sería si alguien ayudara a su mamá, su novia, esposa o hija que estuviera siendo manoseada y usted no está allí para defenderla.
9.- Salude. Decir buenos días al personal del metro no sólo es bonito gesto, sino que ayuda a que estas personas tengan un mejor pasar frente a la abrumadora cantidad de gente que no se sujeta a las instrucciones que ellos dan, que dan mil problemas y reclaman cosas impensadas.
Si le volvieron a cobrar a su tarjeta Bip!, no le reclame al guardia de amarillo, el no tiene nada que ver. Acuda a un Tótem, imprima un comprobante con sus tres últimas transacciones y vaya a un centro Bip!
10.- Siga las instrucciones. Si no va apurado, vaya por la derecha. No evite el cierre de las puertas. Cargue su tarjeta con anticipación (las tarjetas también se cargan en los centros y puntos Bip!, si no sabía). Etc.
Y ahora… respete los semáforos…