
Hace ya casi dos semanas que me llegó el paquete de la última versión de Ubuntu (7.04 Feisty Fawn). El paquete tenía tantas etiquetas que no tengo idea de qué parte del mundo vino. Pero llegó, revestido del encanto de cualquier dedo estresado: plástico con burbujas de aire, y con 3 CDs del sistema operativo más estable del mundo (dicen).
Para quienes no saben, Ubuntu es una distribución gratuita de Linux (¿hay alguna de pago?) que se basa en el pensamiento de “Linux para humanos”, es decir, busca hacer lo más fácil posible la experiencia de usuario con este sistema operativo, famoso por lo complicado que es usarlo (Linux en verdad peca de mala usabilidad)
Si. sólo eran 3 CDs. Ya no viene un Live CD y un Install CD, sino uno, que se inicia por defecto en Live, y una vez iniciado aparece en el escritorio un icono que conduce a la instalación de Ubuntu.
La gráfica se ha mejorado bastante, sobre todo de la versión 5.04 (Hoary Hedgehog, que fue la última que probé). El primer pantallazo muestra el logo de Ubuntu y varias opciones. Aquí puedes configurar directamente idioma, teclado y pantalla, para que luego puedas iniciar el sistema sin preocuparte de que en medio del “mounting” te aparezca alguna pregunta.
El entorno es típico otras versiones… los mismos tonos ocres, y el entorno Gnome (del cual detesto las fuentes del sistema… es horrenda). Eso si, los menúes son a prueba de tontos, pues si no sabes qué programa es Totem, junto con su nombre aparece para qué sirve (Reproductor de películas).
Por tanto, nos encontraremos con un menú de aplicaciones, otro de lugares y otro llamado Sistema. En aplicaciones leeremos “Editor de imágenes GIMP”, “Visor de imágenes gThumb”, “Navegador Web Firefox”, “Hojas de cálculo OpenOffice.org”, “Creador de CDs de sonido Serpertine”, etc. Así que sin haber usado nunca esas aplicaciones, ya sabes para qué sirven.
En el escritorio también hay una carpeta de ejemplos, donde aparecen archivos diversos como pruebas. Incluso, aparece un vídeo de Nelson Mandela explicando el espíritu de Ubuntu.
Algo que me sorprendió mucho es que desde el navegador de archivos tenia acceso a los discos duros del PC, ¡y eso que son NTFS! Y no sólo eso, sino que puedes acceder a los archivos de forma normal. Es que Linux y el sistema de particiones de Microsoft NTFS eran más que enemigos. Fue extraño entrar a la carpeta Windows desde Linux. Aunque lo sublime se acabó pronto… intenté abrir un archivo de texto y Ubuntu me mostró garabatos en chino. Bueno, al menos llegar a este punto es una notable mejora.
El sistema es mucho más intuitivo que Windows, incluso quizá más que Mac OS, pero esto porque Mac OS es más versátil, y posee muchisimas más opciones: Mac OS está pensado para profesionales, mientras que Linux está pensado para el usuario común, siendo una real alternativa (y gratuita) a Windows.
En consecuencia, creo que cada vez más Ubuntu logra su cometido de “Linux para seres humanos”, y cada vez se convierte en una verdadera alternativa a Windows Y si Windows te tiene chato (aburrido), no eres un gamer, y no quieres seguir pirateando software, pues prueba Ubuntu. En esta página puedes registrarte y solicitar una copia que te envían completamente gratis a tu casa. Y no necesitas instalarlo para usarlo. Sólo inicia el PC con el CD puesto de Ubuntu, y listo, el sistema corre desde el CD.